El 21 de Agosto de 2007 empezamos un viaje para recorrer algunos países de Sudamérica: Brasil, Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Hemos creado esta bitácora para ir anotando las cosas que pasan a espectadores como usté.
Habrá dos territorios separados: uno lleno de lo que Ana haya visto y el otro no.

Que lo sepas...

“Durante mucho tiempo estuve pensando que la vida, la vida de verdad, estaba aún por empezar. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que debía solucionarse en primer lugar, algún asunto inacabado, ocupaciones, deudas por pagar. Finalmente me di cuenta de que todos esos obstáculos eran mi vida. Esta forma de ver las cosas me ha enseniado que no existe un camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino. Así que valora cada momento que vivas y recuerda que el tiempo no espera por nadie. La felicidad es un viaje, no un destino." (Souza)

LXVIII (26/10/07) Cuzco, PE

Cuzco, Perú
Hoy madrugamos más que ayer, a las 5:15 tenemos que estar en las estación para coger el tren a Ollantaytambo. En la ida ya era de noche y no vimos el camino, pero hoy fuimos viendo estaciones, rios, montañas, etc...
Nada más llegar a Ollantaytambo nos metimos en una furgoneta (combi) y junto con trece personas más fuimos a Cuzco. Compramos empanadas en la calle y desayunamos sentados en la plaza San Francisco. Mi fiebre parece que remite así que fuimos a la agencia que opera tours a la selva y arreglamos todo para salir mañana. Estaremos allí, en la reserva natural del Manu, cinco días y cuatro noches.
Nos ponemos al día con la familia, hotmail y nuestro blog y hacemos alguna compra necesaria para los próximos días (comida, repelente, cosas de aseo...), alquilamos prismáticos y paseamos por Cuzco, siempre sorprendentemente hermoso.
Cenamos y preparamos todo para el día siguiente, pues a las 5:30 nos vienen a buscar. Estamos emocionados.
-Ana-

Meseta de Chinchero
El camino de regreso de Ollantaytambo al Cuzco se desvía, en Urubamba, del Valle Sagrado. El camino trepa poco a poco a una meseta en la que se encuentra el pueblo de Chinchero. La tierra se encuentra recien arada y los rectángulos, descolocados sobre ella como parches caprichosos en los pantalones de un payaso, me recuerdan una de las estampas que más me gusta del invierno castellano. Las postal se completa con el perfil del Salkantay, grisáceo en la distancia y cubierto de nieve en su cima, elevándose pretencioso desde la tierra al cielo, abarcándo una buena parte del horizonte, dominandolo todo. Los incas creían que las montañas eran dioses y tenían vida (los llamaban apus). Viendo desde aquí al enorme Salkantay uno lo entiende.
-Luis-

1 comentario:

M. dijo...

jo... y pensar que para mí un "api" es un agente de la propiedad industrial... manda eggs!!! (se nota que tenemos curro pa' rato?).

veo que seguís disfrutando y aunque hace tiempo que no puedo entrar con tranquilidad y seguir todos vuestros posts, me sigo acordando de vosotros.

hale, a seguir disfrutando. cuidadín con los malos. besos,

men