Nevado de Cachi. Después de que el día anterior estuvo nublado y lloviendo, al fin pudimos verlo.
Iglesia del pueblo de Los Molinos, en el que hicimos un alto para comer lo que ya es tan típico para nosotros, queso de cabra.
Detalle de casa de la zona.
Atardece en el camino, cerca ya del valle de Cafayate. Los paisajes se alternan entre montes y quebradas de una aridez casi extrema y fértiles y verdes valles.
Iglesia de Cafayate, que preside una Plaza de Armas enorme.
-Ana y Luis-