El 21 de Agosto de 2007 empezamos un viaje para recorrer algunos países de Sudamérica: Brasil, Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Hemos creado esta bitácora para ir anotando las cosas que pasan a espectadores como usté.
Habrá dos territorios separados: uno lleno de lo que Ana haya visto y el otro no.

Que lo sepas...

“Durante mucho tiempo estuve pensando que la vida, la vida de verdad, estaba aún por empezar. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que debía solucionarse en primer lugar, algún asunto inacabado, ocupaciones, deudas por pagar. Finalmente me di cuenta de que todos esos obstáculos eran mi vida. Esta forma de ver las cosas me ha enseniado que no existe un camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino. Así que valora cada momento que vivas y recuerda que el tiempo no espera por nadie. La felicidad es un viaje, no un destino." (Souza)

VII (27/08/07) Salvador, BR

Salvador de Bahía, Brasil
Lo más destacado del día de hoy fue que por la noche asistimos a una sesión de Candomblé en un terreiro. Insisten mucho en que no vayas solo, porque puede ser peligroso por los barrios alejados (favelas) donde se realiza. Por ello decidimos ir con una agencia. Una vez allí te das cuenta de que podrías haber ido en taxi, pero no sabrías qué hacer, cómo comportarte, en qué consiste la ceremonia, etc.
El Candomblé es una derivación de la religión que practicaban los esclavos africanos llegados a Bahía. Tiene una serie de rituales y una jerarquía muy determinada. La ceremonia que presenciamos estaba dedicada a Obaluayé, una de los 15 orixás a los que adoran y que es representada a través del maíz. Ofrecieron comida (gallina, tamales de maíz, cordero, cuscús de mandioca, arroz, etc.) que, después del ritual, nos comimos con las manos.
Fue una ceremonia religiosa completamente diferente a lo que estamos acostumbrados: los trajes, las danzas, los tambores y el trance de los participantes. Resultó algo muy interesante y aprendimos un poco más de la cultura bahíana, aunque siempre nos quedará la duda de qué parte de realidad y qué parte de teatro hubo en la celebración.
-Ana-

CANDOMBLÉ
El tráfico de esclavos negros desde la costa occidental africana a las tierras de Brasil comenzó en el siglo XVI, a la vez que el cultivo intensivo de cania de azúcar. Los esclavos trajeron su lengua, sus costumbres y su religión (que fue la única que logró sobrevivir a lo largo de los siglos gracias a ciertas estrategias como el sincretismo religioso). Al principio, los esclavos vivían confinados en un edificio amplio, formado por un solo espacio. Los seniores, los portugueses, instalaron altares en esas cabanias para evangelizarlos y que fueran acostumbrándose a su nueva religión. Ellos escondieron bajo esos altares representaciones de sus dioses y mantuvieron sus ritos durante doscientos anios. Así nació el Candomblé.
Su origen está en la religión del golfo de Nigeria llamada "la adoración del Orixá" (ori=cabeza, xá=ángel). Su base radica en que todos tenemos un ángel que protege nuestras cabezas. El número de orixás (dioses) depende el punto de origen del rito: 15 para Nigeria, 23 para Benin y 9 para Angola.
Mientras los hombres blancos celebraban oficios religiosos en las capillas que había en las haciendas, los negros las realizaban en su cabania colectiva, muy alejada. De esta forma pudo mantenerse esta práctica por tanto tiempo, sin que fuera descubierto y prohibido.
Una vez abolida la esclavitud, a finales del siglo XIX, en vez de permitirse la práctica libre del Candomblé, éste comenzó a ser perseguido. Los terreiros (lugares de celebración) se fueron trasladando a las áreas marginales de la ciudad en puntos de difícil acceso para la policía. Solían ser lugares elevados para que su localización por el vibrante sonido de los tambores fuera complicada. Una ley de 1976 permitió su práctica de forma legal y comenzó un movimiento muy intenso en torno a esta religión; un movimiento que acabó logrando, en 1990, la proclamación del Candomblé como religión oficial de Brasil (junto con el catolicismo).
-Luis-