El 21 de Agosto de 2007 empezamos un viaje para recorrer algunos países de Sudamérica: Brasil, Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Hemos creado esta bitácora para ir anotando las cosas que pasan a espectadores como usté.
Habrá dos territorios separados: uno lleno de lo que Ana haya visto y el otro no.

Que lo sepas...

“Durante mucho tiempo estuve pensando que la vida, la vida de verdad, estaba aún por empezar. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que debía solucionarse en primer lugar, algún asunto inacabado, ocupaciones, deudas por pagar. Finalmente me di cuenta de que todos esos obstáculos eran mi vida. Esta forma de ver las cosas me ha enseniado que no existe un camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino. Así que valora cada momento que vivas y recuerda que el tiempo no espera por nadie. La felicidad es un viaje, no un destino." (Souza)

XXVIII (16/09/07) Santa Cruz, BO

Corumbá, Brasil-Santa Cruz, Bolivia
Paseamos por el puerto de Corumbá durante la mañana. Tiene una vista del Pantanal y del río Paraguay muy bonita y unas casas coloniales que también lo fueron. Aún así, las experiencias vividas en Corumbá nublan su imposible belleza.
Pasamos la frontera (a Quijarro) antes de las 2 de la tarde, para no tener problemas con el sello, pues tiene fecha de ayer. Cuando llegamos al puesto fronterizo a sellar la entrada a Bolivia, está cerrado. Por un instante cruzó por nuestra cabeza la desesperación del día anterior. Nos tranquilizamos cuando, después de nuestra insistencia, nos aseguraron que abrían a las tres. Nos da tiempo, el tren, hoy, sale a las 4:30.
Lo demás fue todo el día y toda la noche viajando en un tren que por el movimiento parecía que íbamos cabalgando.
-Ana-

Oda a Corumbá
Anchas calles, sol velado, gente ida, polvo y droga. Anchas calles, sol velado, gente ida, polvo y droga. Anchas calles, sol velado, gente ida, polvo y droga. Anchas calles, gente ida, sol velado, polvo y droga. Sol velado, calles anchas, droga y polvo, gente ida. Calles y polvo, gente ancha, droga ida, sol y gente. Polvo y polvo, droga velada, sol ido y gente-polvo, calle ancha drogada y polvorienta llena de gente ida, sol drogado y gente polvorienta, droga ancha como el sol, calle ida. Y no salimos. Y no salimos. Y no salimos. No acabamos de salir.

Oda a Quijarro
Polvo de plástico.
-Luis-

3 comentarios:

|H| dijo...

En un día soleado cualquiera,... sol velado, vale, pero soleado al fin y al cabo, hay unos pájaros que cantan cansados ya, más bien pían, sin más, canciones sin alegría, que anuncian el fin del verano, y aventuran la inminente decadencia de los días. En la estación de Olloniego, un minero prejubilao duerme la mona en el único banco de la estación: Acaba de perder el séptimo tren que le podía llevar a dormir en sus queridas sábanas, bordadas con sus iniciales y perfumadas con Perlan por su anciana madre cada sábado. En su endiablado movimiento el traicionero sol burla la protección de la corroida marquesina y golpea con su puño caliente en la cabeza del durmiente. Al cabo de un rato, sudoroso, con la boca reseca, el ex-minero despierta, se sienta en el banco y mira a la polvorienta vía que se pierde en una curva infinita. Un poco tambaleante, se levanta y se dirige al bar Casa Luisa "a pedir otro pasaporte" se dice sonriendo.

Ya mañana cruzamos la frontera. ;).

Ana y Luis dijo...

A León, a España, llega el otoño. Mientras tanto, nosotros vivimos en un desestacionamiento extraño. Por eso agradecemos poder rememorar con sus bien ordenadas palabras, señor H, ese importante momento del año en el que nuestras almas luchan por seguir verdemente alegres y se encuentran con que están un poco tristes.
Echar de menos algo es seguir queriéndolo, como dijo Ana hoy después de comer el tercer trozo de bizcocho.
Abrazos al revoltoso sector ruso.

JAVIER ADAN dijo...

Me ha encantado tu decripcion de corumba y vuestras peripecias. Y estuve hace 20 años de paso a Bolivia.
Un blog estupendo. Enhorabuena.