El 21 de Agosto de 2007 empezamos un viaje para recorrer algunos países de Sudamérica: Brasil, Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Hemos creado esta bitácora para ir anotando las cosas que pasan a espectadores como usté.
Habrá dos territorios separados: uno lleno de lo que Ana haya visto y el otro no.

Que lo sepas...

“Durante mucho tiempo estuve pensando que la vida, la vida de verdad, estaba aún por empezar. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que debía solucionarse en primer lugar, algún asunto inacabado, ocupaciones, deudas por pagar. Finalmente me di cuenta de que todos esos obstáculos eran mi vida. Esta forma de ver las cosas me ha enseniado que no existe un camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino. Así que valora cada momento que vivas y recuerda que el tiempo no espera por nadie. La felicidad es un viaje, no un destino." (Souza)

III (23/08/07) Salvador, BR

Salvador de Bahía, Brasil
El hotel, aunque no muy bonito ni confortable tiene como ventaja su agradable personal que nos sirve de guía turística y cada día nos ofrece varias alternativas de ocio. Hoy, siguiendo sus consejos nos fuimos a Praia Framingo, a una hora y media del centro. Un paseo en autobús por toda la costa. Allí estuvimos frente al Atlántico escuchando música y espantando a vendedores ambulantes (unos 50 en dos horas).
De regreso paramos en Barra, un barrio playero. Nos hicimos unos bocatas que comimos en el faro, otra vez mirando al océano y espantando personal.
Paseamos en la noche por Pelourinho y tomamos una cerveza en una terraza con música en vivo, versiones de Marissa Montes y Tribalistas, auténtico. Cenamos en un café muy acogedor.

-Ana-

PESCADORES (Fotos perdidas)
Dos pescadores a la sombra de una caseta destartalada, entre la playa y la carretera que recorre la costa atlántica (de Salvador a Praia do Flamengo). Conversan. El más viejo tiene la barba cana, lo que da un aspecto de automática sabiduría y templanza infinita a su arrugado rostro negro.A su lado se amontonan largas barcas de remo gastadas por el sol y, detrás, el mar açade un punto de desorden de belleza verde y azul y blanca.
-Luis-